salto
Una nuez de duda y las áreas inabarcables recuperan la luna negra en el caminar. La carrera se hace inmóvil y la inercia te arrastra la frustración hasta el desmayo del querer. Sólo una carta de mil barajas y tu sonrisa retiembla al quedar frenado. Lacio, desafinas la actitud de armonía y la de arena empobrece una rica mezcla que ya habías servido sobre la mesa. No más fuerte que un soplido y quedas sin la tenue luz de la vela, salvación en tu laberinto. El trampolín se aleja del agua y el titubeo escenifica finales extremos que te dejan tullido de antemano. Sólo queda el vacío; o te queda el salto.
