perplejo
Asaltado de heladas silenciosas el tiempo descompone la escena. La celada herrumbrosa muestra, además, vías de agua y su achique deja sin resuello las noches que antes galopaban. Sientes la sinrazón de un titubeo pendular hasta quedarte perplejo al encontrar lo que mató el vuelo. Decidido a no decidir, la deriva estrella los restos de un pillaje irresoluto hasta el hastío. Caen pendones uno tras otro y la partida milimetrada escapa del tablero. La sorpresa no halla razón pero la ecuación está resuelta. Números complejos, argamasa gaseosa. Hilos por pilares reposan junto a la tristeza. Intuías un interrogante, pero ahora exclamas.
