precio
Somos poderosos castillos de naipes. Y el valor de precio calculado se derrumba tras el chispazo que hizo explotar por simpatía tu cartucho, de pólvora llorada. La procesión silenciosa grita a su paso escenas que abofetean la quietud descorazonada, en vilo, por un duelo que late furioso entre los lamentos secos de una mirada acorchada. El tormento llueve la foto de aflición y el desconsuelo, negado a la perspectiva de un tiempo que asoma la más negra gama de grises, ejecuta a su nueva víctima ante los vítores de plañideros amenazados de calvarios gemelos.
