cerrojo
El banco del parque llovido tantos años; la acera recordada y muda. La carretera, un sendero, arteria y vena a los zigzagueos vitales de ida y retorno; ciclo enjaulado, molino. Mira y desnuda la realidad en marcha que agita un pañuelo que secó mil lágrimas y un día, carcelera del caudal y cerrojo de la hacienda. No hay más sangre en la espera, gélida, masoquista de carta marcada gota a gota. Tirabuzón atrapado en un sueño, espiral de acontecimientos vanos a la diana del punto de fuga, haz de una luz que ciega e impide.
