universo
Acaricia a oscuras mi tacto febril de sien arrinconada porque sólo tus yemas serán capaces de transmitir la sensación que me cure. Búscala entre tus caricias y pósala abrigada entre mis anhelos, regálame la realidad de tu universo en ella, demuéstrame que son tuyos los dedos que abren mis ojos sin horadar mi deseo. Deja que duerma abrumado en la melancolía hasta el despertar de la euforia compartida de una magia dual en un solo aliento. Acurrúcate a mi lado y llora una a una las angustias que asolaron un pasado, regadío de un ahora forjador y esperanzado de ánimo y de ti, de mí.
